Pasta parisina: un viaje culinario a los sabores de París

Bienvenido a un viaje gastronómico único, donde los aromas de París se funden en una irresistible receta de macarrones parisinos. Prepárese para transportarse a las encantadoras calles de París, en una experiencia digna de un bistró francés. Descubre el encanto culinario de esta delicia que combina elegancia y sencillez.

Ingredientes:

  • 400 g de pasta (se recomienda una variedad más fina como los linguini)
  • 200 g de jamón de Parma, en rodajas finas
  • 1 taza de champiñones frescos, rebanados
  • 1 taza de crema fresca
  • 1/2 taza de queso gruyere rallado
  • 1/4 taza de queso parmesano rallado
  • 3 cucharadas de mantequilla
  • 2 cucharadas de harina de trigo
  • 2 dientes de ajo, picados
  • Sal y pimienta para probar
  • Nuez moscada rallada, para darle un toque parisino
  • Perejil fresco, para decorar

Modo de preparo:

Preparación de pasta: elegir y cocinar

Para iniciar esta experiencia culinaria, la elección de la pasta es crucial. Opte por una variedad más fina, como los linguini, asegurándose de que cada hebra quede delicadamente cubierta con la irresistible salsa parisina. Hervir agua con sal en una cacerola grande y cocinar la pasta hasta que esté al dente. Recuerda reservar una taza del agua de cocción para ajustar la consistencia de la salsa después.

Preparando la Salsa Parisina: Seductora Paso a Paso

Mientras se cocina la pasta, sumérgete en la preparación de la salsa parisina que transformará tu comida. En una sartén grande, derrita la mantequilla a fuego medio y agregue el ajo picado para que se dore, llenando su cocina de tentadores aromas. Coloque la base fragante agregando la harina de trigo a la mantequilla derretida, revolviendo constantemente para crear un roux dorado: el secreto de la textura sedosa de la salsa.

Creando la Salsa Cremosa: Un Toque de Sofisticación

Vierte lentamente la nata fresca en la mezcla, revolviendo continuamente para evitar grumos. Sea testigo de la transformación gradual del roux en una salsa cremosa digna de los mejores bistrós parisinos. Realce el sabor agregando queso gruyere y parmesano rallado, permitiendo que se derritan y se mezclen, creando una mezcla rica e indulgente. Sazona con sal, pimienta y nuez moscada al gusto, elevando la salsa a una dimensión de sabor que trasciende fronteras.

En la misma sartén agrega los champiñones laminados y el jamón de Parma, incorporando estos lujosos ingredientes a la salsa. Déjalos absorber los sabores y liberar sus irresistibles aromas. Una vez cocida la pasta, agrégala a la sartén, asegurándote de que cada hebra quede bañada en esta creación culinaria parisina. Si es necesario, utilice el agua de cocción reservada para ajustar la consistencia de la salsa, asegurando la unión perfecta entre pasta y salsa.

Toque final y servicio: una experiencia encantadora

Sirva los macarrones parisinos en platos calientes, espolvoreando con perejil fresco picado para darle un toque de frescura y color que complemente la riqueza del plato. Esta receta trasciende la cocina común, brindando una experiencia que deleita todos los sentidos. Comparta esta fiesta de sabores con amigos y familiares y sumérjase en la sofisticación que solo la cocina parisina puede ofrecer. ¡Buen provecho!

Los macarrones parisinos se pueden mejorar aún más con guarniciones que complementen sus sabores. Aquí hay algunas sugerencias:

Ensalada de rúcula y tomate cherry:

Una ensalada ligera y fresca con rúcula y tomates cherry, rociada con un aderezo de mostaza y miel, proporcionará un contraste refrescante con este plato rico y cremoso.

Baguette fresca:

Rebanadas de baguette fresca o un pan crujiente son ideales para mojar en la salsa cremosa, asegurando que cada bocado se aproveche al máximo.

Espárragos a la Parrilla:

Los espárragos a la plancha con aceite de oliva y un toque de limón ofrecerán un delicioso contraste y aportarán un toque de sofisticación al plato.

Ensalada de Escarola con Nueces:

La escarola crujiente combinada con nueces tostadas y una salsa de yogur y mostaza aporta texturas y sabores interesantes.

Patatas Duquesa:

Las patatas duquesa, horneadas hasta que estén doradas y crujientes por fuera, ofrecen una opción reconfortante que complementa muy bien la sofisticación de la pasta.

Brócoli con Almendras:

El brócoli al vapor y salteado con almendras proporcionan una adición crujiente y saludable.

Gratinado De Patatas Y Queso:

Un gratinado dorado y burbujeante de papa y queso crea una armonía de texturas y sabores indulgentes.

Crema De Guisantes Frescos:

Una crema de guisantes frescos, servida como entrante ligero, puede equilibrar la comida con su suavidad.

Elige las guarniciones según tus preferencias personales y crea una experiencia gastronómica completa al disfrutar de unos deliciosos macarrones parisinos.


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